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Cómo funciona la mente y su importancia? |
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El servicio, en todas sus formas y en cualquier lugar en que se le emprenda, es esencialmente una disciplina espiritual, una limpieza de la mente. Si no consideráramos así al servicio, con seguridad el impulso de servir disminuiría hasta secarse; o bien podría desviarse hacia la vanidad y la pompa. Piensen por un momento: ¿están ustedes sirviendo a Dios, o está Dios sirviéndoles a ustedes? Cuando ofrecen leche a un niño hambriento, o una frazada a un hermano que tiembla sobre el piso, no están haciendo más que colocar un obsequio del Señor en manos de otro obsequio del Señor. Están depositando el regalo de Dios en un repositorio del Principio Divino. Recuerden siempre: ¡es Dios quien sirve! Y les permite a ustedes proclamar que han servido. Sin Su voluntad ni siquiera puede agitarse al viento una brizna de hierba. Llenen cada momento de gratitud hacia el Dador y Receptor de todos los obsequios.
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